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Página 1 de 4 La historia del Ejército de Honduras es extensa, no obstante, trataremos de resumir aquellos hitos más caracterizados de su evolución histórica.
Antes de abordar el origen del Ejército en Honduras y su trayectoria histórica, se hace necesario considerar el factor económico, político y militar centroamericano al momento de la independencia suscitada el 15 de septiembre de 1821, donde dicho sea de paso continuaron gobernando las mismas autoridades dirigidas por el General Gabino Gainza con asiento en Guatemala, ciudad que se había desempéñate como capital durante los 300 años del régimen colonial, el 05 de enero de 1822 nos anexaron a México a través del tristemente celebre Plan Iguala o de las tres garantías redactado por el coronel Agustín de Iturbide, cabe señalar que el único Estado en revelarse ante tal circunstancia fue El Salvador donde la defensa nacional a diferencia de Honduras, ya contaba con un brazo y fue tan vertical el animo de la tropa y oficiales del hermano país auxiliado por el pueblo, que el ejercito mexicano de 200 hombres al mando del General Vicente Filisola, tuvo que multiplicarse para someternos.
Gracias al noble gesto de los patriotas mexicanos, Centroamérica logro su des anexión el 01 de julio de 1823, a partir de entonces los patriotas hondureños comenzaron a trabajar sobre la organización de su Estado. El 16 de septiembre de 1824 la asamblea constituyente creada en la ciudad de Cedros el 29 de Agosto del mismo año le dio paso al abogado Dionisio de herrera Díaz como nuestro primer mandatario y al teniente Coronel José Justo Milla como Vice-Jefe., los actos en referencia fueron realizados en Tegucigalpa y posteriormente, el gobierno se traslado a la entonces capital Comayagua. Dada la experiencia del Abogado Dionisio de Herrera en cuanto a las acciones políticas y militares de 1821 y 1822, le solicito a la cámara legislativa la creación de un brazo armado justificando su solicitud en la falta de protección de la soberanía y los poderes públicos.
A tres años de la independencia y uno de las des anexión de México, el 28 de junio de 1825 se ejecuto la primera división política territorial compuesta de siete departamentos como son, Comayagua, Choluteca, Olancho, Yoro, Gracias y Santa Bárbara.
El tres de octubre de este mismo año, fue creado el escudo de armas, y el 11 de diciembre de 1825 se creo el Ejército ordenándose en el Articulo No. 44 de la constitución que su misión especifica es la de salvaguardar la soberanía; y mantener el orden publico en consecuencia se le da la facultad al Jefe Supremo del Estado para "hacer uso de las fuerzas en caso de invasión repentina; pedir auxilio en el mismo caso a los demás Estados; y suministrarlo cuando ellos lo pidan; dando cuenta a la asamblea para que ellos lo verifiquen al congreso de la federación". Bajo este fundamento legal se inicia el Ejército Hondureño, el cual desde sus orígenes denoto una abnegada vocación profesional.
El Ejército fue organizado en batallones que tomaron el nombre de sus departamentos sedes y de esa forma participo desde de sus inicios en la formación del Estado nacional. De esta manera el Ejército se integro a las fuerzas vivas del pueblo tras la formación del Estado Mayor Nacional, ya desde el aspecto preventivo suplantando a la policía que surgió 56 años después ya que las luchas intestinas como del 04 de abril al 09 de mayo de 1827 se manifestó el primer golpe de estado en contra de la democracia hondureña manifestado en un sitio de 35 días contra Comayagua y es allí donde el ejercito recibió su bautismo de fuego, en defensa del gobierno constitucional de don Dionisio de Herrera quien no pudo sostenerse en el poder por una serie de circunstancias diversas; luego de este combate continúan el Combate de la Maradiaga librado el 29 de mayo y el mismo año, la batalla de la Trinidad librada seis meses después el 11 de noviembre de 1827, el convenio de las Vueltas del Ocote suscrito el 21 de Enero de 1830, la pacificación de los rebeldes de Opoteca, correspondiente al mismo año y el combate de Jaitique librado el 21 de marzo de 1832, además de su gloriosa participación en el sostenimiento de la independencia tanto en El Salvador como en Guatemala bajo las ordenes del teniente general José Francisco Morazán.
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